El acceso temprano a las normas SIM agiliza el camino desde el desarrollo del fármaco hasta el éxito en el mercado. Al aprovechar desde el principio sólidos criterios de referencia de calidad, los fabricantes pueden acelerar el desarrollo de productos, garantizar una calidad constante y obtener aprobaciones regulatorias con mayor rapidez. Este proceso no solo mejora el acceso de los pacientes a terapias críticas, sino que también genera una ventaja comercial significativa para las empresas que actúan con antelación.